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Movilh lamentó que el proyecto de Educación Sexual Integral no prosperara en el Congreso

El proyecto necesitaba un total de 89 votos a favor y sólo se llegó a 73 partidarios, por lo que el proceso se completó.

Movilh lamentó que el proyecto de Educación Sexual Integral no prosperara en el Congreso

Movilh lamentó que el proyecto de Educación Sexual Integral no prosperara en el Congreso

(Agencia Uno) – El Movimiento por la Integración y la Liberación de la Persona Homosexual (Movilh) lamenta que la Cámara de Diputados haya rechazado el proyecto de ley que establece normas generales en el ámbito de la educación sobre afectividad, sexualidad y género para las instituciones educativas reconocidas por el Estado, porque no alcanzó el quórum constitucional de 89 votos.

Según la organización, la decisión pasa por alto el hecho de que la iniciativa «debe mejorar la calidad de vida de los profesores y estudiantes y promover el cambio cultural a favor del respeto de todas las orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género».

«Es lamentable que la clase política opte por mantener y perpetuar la falta de educación sexual integral, lo que tiene un impacto negativo en la salud sexual y reproductiva, la discriminación y los derechos humanos», dice Movilh, movimiento que ha propuesto a la Comisión de Educación de la Cámara que incluya referencias a la inclusión de la orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género en la ley.

En la primera votación se registraron 71 votos a favor, 65 en contra y dos abstenciones. Sin embargo, el segundo, que comprende los artículos 1, 2, 3, 4 y 7, que tratan de cuestiones de derecho constitucional orgánico, requirió 89 votos a favor, margen que no se alcanzó al sumar 73 votos a favor, 67 en contra y dos abstenciones.

Según Movilh, esto sucede «en medio de una campaña de desinformación y terror promovida por grupos evangélicos y ONG anti-derechistas que recurren a datos y noticias falsas para imponer sus puntos de vista, muchos legisladores no lo han hecho mejor».

Afirman que un ejemplo de esto son los congresistas Jorge Sabag (DC), que calificó el proyecto como totalitario, y Sebastián Álvarez (Evópoli), que agregó: «Esta es una propuesta abiertamente totalitaria, este proyecto es totalmente antiliberal porque no respeta la libertad de los padres ni de las escuelas».

De Movilh recuerdan que Álvarez describió la iniciativa como «una obvia contradicción con muchos ideales educativos perfectamente legítimos y válidos». Esta uniformidad se expresa en objetivos específicos y directrices vinculantes para todas las instituciones educativas, ya sean públicas o privadas, de acuerdo con ideas progresistas como la promoción del respeto a la diversidad y la no discriminación, en particular por motivos de género, orientación sexual, identidad y expresión de género (…) o el desarrollo de una sexualidad libre (…) o el simple reconocimiento del género, que incluso se incluye en el título del proyecto. Imponer visiones como las mencionadas es imponer una visión abiertamente totalitaria, de la que no forma parte la oposición a declararse conservador o liberal. Además, este proyecto es completamente antiliberal, ya que «no respeta ni la libertad de los padres ni la de las escuelas».

«Este tipo dice que la educación para respetar la diversidad social y la gente LGTI es autoritaria e irrespetuosa. Critica a la universidad, pero sólo quiere la validación de la heterosexualidad. Esto demuestra hasta qué punto persisten la discriminación y el odio, problemas que son promovidos nada más y nada menos que por algunos legisladores», responde la organización.

En este contexto, la diputada Camila Rojas, quien promovió el proyecto en la Comisión de Educación, respondió a través de Twitter diciendo: «El proyecto fue rechazado y archivado. Este congreso sólo ha retrasado la necesaria discusión de una moderna ley de educación sexual. Sólo falta impulsar este proyecto, que se convertirá en ley más temprano que tarde, aunque los conservadores estén enojados»

Según los informes anuales de derechos humanos sobre la diversidad sexual y de género, entre 2002 y 2019, alrededor de 784 estudiantes o profesores experimentaron una violación de sus derechos como resultado de la homofobia y transfobia en sus instituciones educativas, «en un contexto en el que sólo el 8% se atreve a denunciarlo», dijo el portavoz de Movilh, Oscar Rementería.

Rementería explicó que «con la inclusión de la diversidad sexual y de género, también se ha avanzado en el cumplimiento de uno de los compromisos internacionales que Chile asumió en el Acuerdo de Solución Amistosa del Conflicto (ASA), que el Estado suscribió con nuestra organización en 2016 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos».

En el ASA, el Estado chileno se comprometió a «asegurar que el plan de educación ciudadana y el programa de sexualidad, afectividad y género, junto con los protocolos y folletos sobre integración y no discriminación, contengan contenidos que aborden la diversidad sexual y de género y complementen la base curricular nacional y los planes de estudio de los niveles preescolar y escolar».